Viernes, 04 de septiembre de 2009

       DÉJAME QUE TE AME

 

   Déjame, mi amor, que te ame

como jamás haya amado.

Déjame que sobre tu pecho

mis labios te vayan rozando.

 

   Déjame que cual paloma

surque vientos encrespados,

 y vaya de loma en loma

hasta llegar a tus brazos.

 

   Déjame que yo derrame

mi fervor en tus mejillas,

en ese acto, déjame que sienta

la dulzura de tus caricias.

 

   Déjame, mi amor, que muera

del entusiasmo sentido.

Hacia tu vera la lejanía deje

para vivir este amor tan querido.

 

   Déjame que mi corazón te ame

más allá de todo amor

y un cántico de gloria

genere nuestro ardor.

 

   Déjame que yo sea aliento,

brisa que  tu faz acaricie.

 

Espejo de tus ojos sea,

mi faz en ellos se mire.

 

    Déjame ser remolino,

torbellino de delicia,

déjame ser la alborada

que te nimbe de ambrosía.

 

   Déjame llegar a tu cuerpo

latidos de tu corazón

déjame que al tuyo fundido,

el mío te sea fruición.

 

   Déjame ser tu suspiro,

El  sonido de la fontana,

que derramando su agua

labra camino en tu alma.

 

   Déjame que sea la aurora,

que te despierte del sueño.

 

   Déjame que mi ser te quiera,

como siempre ha anhelado

de vero amor en ti vertido,

sientas tu ser embriagado.

 

Ana ARIAS SAAVEDRA

 

 

 

 

 

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Tags: POESÍA

Publicado por micasadecendal @ 18:33
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